Blog de MialmaEscrita

Vayamos a lo importante

Escrito por MialmaEscrita 13-05-2015 en interes. Comentarios (0)

"Creo que lo que importas esta determinado a las cosas que te importan"

Si nos interesa puede que nos duela y nos apuñale cuantas veces le demos lugar, puede cambiar nuestra forma de pensar y hasta de vivir.

Así como nacemos, partimos, en el transcurso hay ciertas cosas y personas que valoramos y no nos dejan de importar nunca, cuando hablamos de la importancia lo relacionamos con la acción, hacer es demostrar que de verdad te preocupas y que te interesa. Venimos al mundo para dejar una marca imborrable, que persiste en el tiempo, marca que va a ser la clave justa para darnos cuenta cuánto importaste durante la vida y cuántas cosas te importaron

El hombre viejo

Escrito por MialmaEscrita 13-05-2015 en la vida. Comentarios (0)

Cuando el sol se oponía y el césped ya estaba húmedo, 

se sentía el aire diferente que anunciaba la helada durante la medianoche.

Teniendo ochenta años, él tenía exactamente los mismos rasgos que cuando era joven. Apenas unas arrugas, mas arriba se encontraban sus azulados y brillantes ojos que de vez en cuando derramaban alguna que otra lágrima. 

Este hombre vivía en un campo lejano donde los ruidos y la rutina no existían. Mejor dicho él contaba con una demasiado particular: Esperarla. Esperarla para charlar de todo lo que había ocurrido en el transcurso de los años, para sentirla simplemente para darle un abrazo y decirle lo que la quería, para repetirle incansables de veces cuánto la había extrañado.

Su lugar preferido era hacerlo a la orilla de una laguna debajo de un viejo e inmóvil árbol, las marcas de su mecedora estaban intactas sobre la tierra.

Simplemente mantenía los ojos cerrados deseando con las últimas fuerzas que guardaba en algún lugar, verla correr hacia él. Se la imaginaba como la última vez que la vio detectando desde lejos su blancura y pureza que la hacían más hermosa.

Se echaba a llorar de la bronca porque ya no podía soportar la soledad, muchas veces pensaba que iba terminar muriendo en el mismo lugar donde había pasado la mitad de su vida: En la orilla. Las esperanzas lo detuvieron a cometer locuras como quitarse la vida, él todavía la esperaba.

Al anciano ya le pesaban sus cien años, se mantenía igual aunque su tristeza se hacia notoria aún más.

Ese mismo día colocó su mecedora en la orilla comenzó a cerrar sus ojos como habitualmente lo hacía hasta que empezó a sentir las caricias de su amada, su sonrisa era más grande que su rostro se abrazaban sin cansancio y por fin el viejo había recuperado a su compañera, la misma que juró no abandonarlo nunca mas.

Ambos ahora descansaban en silencio, en la orilla de la laguna como a él le gustaba.